Consultan unos padres porque su hijo, de cinco años, lleva varias noches despertándo-se agitado como sí hubiera soñado algo que le angustía. Cuando acuden a su lado por la noche, el niño les mira y dice palabras que no tienen ningún significado. Al cabo de un rato vuelve a dormirse y por la mañana no recuerda nada de lo ocurrido. El diagnóstico sería